La industria se reinventa distintas propuestas. Pelear en el terreno de la refrescancia es la puerta de ingreso a un consumidor diferente.

Clave: la aceptación.  El vino en lata desembarcó en el mercado envuelto en la novedad, pero específicamente “destinado” a ganar otros paladares. El éxito de este nuevo formato, de casi 300 mililitros, va de la mano del disfrute de un consumidor joven, de la asociación con los buenos momentos. Y varias de las grandes decidieron apostar a ello.

Así las cosas, Fecovita, Peñaflor y Zuccardi salieron al mercado acompetir en un espacio que antes estaba reservado para las gaseosas y la cerveza.  

“Este producto ha tenido una gran aceptación, creo que lo importante para el sector vitivinícola era tener una propuesta distinta, no sólo por la  lata sino también por el vino”, señaló Eduardo Sancho, presidente de Fecovita.

Esta semana, la Bodega Estancia Mendoza, realizó el lanzamiento de Dilema. Línea que de vino en lata que se respalda en una variedad de un blanco dulce y otro rosado. Pero el ojo no esta puesto solamente en el mercado interno, porque en los mercados limítrofes -como el de Uruguay- este formato ha tenido un alto nivel de penetración.  

“El producto es de transición, apunta a ganar al consumidor joven que deja de beber gaseosa y comienza con una bebida más dulce a formar el paladar para el ingreso en el consumo del vino. La intención era plantear la cercanía y pelear por la refrescancia con la cerveza. Aquí se encontró una salida para los vinos con menor grado alcohólico, más refrescantes, suaves, espumosos y agradables”, destacó Sancho. 

Gran expectativa

Buscar imponer la personalidad de sus productos es el reto de todas las bodegas en un momento en el que la comercialización y el consumo del vino están en alza. Según cifras del INV, la comercialización de vino fraccionado en el mercado nacional subió 5,1%; mientras que en la actualidad el consumo per cápita llegó a 19,63 litros, en 2018 se consumían 18,86 litros (la mejora fue del 4,1%). 

Según el relevamiento del organismo nacional, durante el mes de diciembre el 67,4% de los vinos comercializados fueron vinos sin mención varietal, el 26,3% varietales, 5,5% espumosos y el 0,8% correspondió a otros. Al explicar las ventas detalló; el  blanco creció 2,2%, el de color (+14,7%) y varietal color (+13,4%), mientras que disminuyó el varietal blanco 1,9%.

“El Tetra brik es un producto ya instalado como lo es el de las botellas tradicionales, en el mercado interno comenzaron a posicionarse otras formas de comercialización, otros formatos. La industria propone más posibilidades para llegar al consumidor, en nuestro ámbito comenzó a ganar volumen el bag in box; un envase muy popular en algunos países de Europa”, agregó Eduardo Sancho.

Mientras otras bodegas estudian incursionar en el segmento de las latas, tal como señaló el CEO de Bodegas Salentein, Juan Molina, en una entrevista reciente publicada en Buenos Aires: “Estudiamos lanzar vino en lata o en envase diferenciador con Callia. Hoy las bodegas deben conquistar a los jóvenes que eligen otras bebidas por ocasiones de consumo, con innovación y propuestas novedosas, botellas con tapa a rosca o en lata”.

El domingo 18 de febrero, la Bodega Estancia Mendoza generará un evento en nuestra provincia para promocionar su Dilema.“Mediante esta acción Bodega Estancia Mendoza apunta a liderar el segmento asociado a la innovación, dando una opción vanguardista que es tendencia en el público que apuesta a formatos más desestructurados y ecológicos”, afirmó Franco Lubrano, gerente de la bodega con base en el Valle de Uco. 

Ya se sabe que varias bodegas incursionan en este tipo de envases algo antes ajeno. 

FUENTE: Los Andes