En Río Negro y mas precisamente en la localidad de General Roca, está la bodega centenaria Humberto Canale. Hablamos con el CEO de la unidad de negocios vitivinícola, Guillermo “Guillo” Barzi, y nos contó los desafíos que se vienen para el sector en la postpandemia.

Por Alejandro Besana | @alitobesana

“Este año fue sin dudas muy particular”, comenzó el relato de Guillermo Barzi, quien detalló que la cosecha se adelantó bastante – alrededor de tres semanas – y en marzo con el Covid-19 se activaron muchos protocolos.

Por eso las bodegas tuvieron que salir a reinventarse y a su vez, continuar con la producción.

La bodega centenaria Humberto Canale no fue la excepción y priorizaron primero la cosecha manual y luego les quedaron los cuadros mecanizados.

“Se cosechó en tiempo y forma y con los niveles de maduración casi óptimos”, señaló Barzi. Desde el punto de vista productivo se activaron muy rápido los protocolos junto con las Cámaras y gobiernos nacionales y provinciales.

Ahora bien, desde el punto de vista comercial, Barzi detalló que “abril fue un cimbronazo fuerte y generó impacto del punto de vista logístico; con un nuevo formato, que después se acomodó en mayo y empezó a recuperar. En junio ya estabamos estabilizados con niveles de actividad al año pasado, en el mercado interno.”

En relación a las exportaciones, el panorama es más complejo. “Recién ahora se están empezando a activar los esquemas. Nosotros somos muy fuertes en Canadá y Asia, pero se tarda en recomponer los embarques y periodicidad”, indicó Barzi.

“Somos una empresa familiar, acá lo más importante es la salud de los trabajadores y cumplir con los protocolos, lo hemos hecho muy bien hasta el momento y se preservaron todas las fuentes de trabajo, ese es un logro muy importante para nosotros”, explicó Barzi.

Guillermo “Guillo” Barzi, CEO de la unidad de negocios vitivinícola de la bodega Humberto Canale.

Asimismo, el CEO de la bodega subrayó que “hoy por hoy, tiene más peso el mercado interno que la exportación. Sin embargo, ya sabemos y estamos percibiendo que la temporada va a ser buena y hay mucha demanda. Para nosotros, la exportación siempre represento el 40% de las ventas de nuestra producción”. 

Producción e inversiones

La bodega produce actualmente un millón y medio de botellas. 

“Antes, antiguamente, se hacía de la producción hacia el mercado y eso cambio muchísimo. Hoy vamos del mercado a la producción. El consumidor tiene una variedad de calidad de productos que hay que destacarse”, resaltó Barzi. 

“Estamos aumentando la capacidad de la bodega en 220.000 litros. Compramos nuevos tanques de acero inoxidable, y vamos plantando entre 8 y 10 hectáreas todos los años”, en relación a los desafíos que se vienen dentro de la bodega. 

El establecimiento cuenta con 650 hectáreas de las cuales 150 son de viñedos.

Entre las variedades que tienen sembradas se destacan el Malbec, el Pinot Noir y el Merlot.

En 2022 tienen el objetivo de llegar a las dos millones de botellas. 

Los Barzi, una familia con larga tradición vitivinícola.

Cepas y exportaciones

Además de las mencionadas anteriormente, producen Petit Verdot nos da muy buenos resultados; también tienen Cabernet Franc, y Sauvignon Blanc. 

En este sentido, Barzi remarcó que “el proyecto aumenta entre 8 y 10 hectáreas, pero también vamos renovando las cepas viejas. Hoy el mercado demanda, calidad y hay una gran tendencia que sean vinos con menos alcohol, más fruta, menos presencia de madera.

“Hoy estamos en alrededor de 20 países, entre los que se destacan EE.UU., Canadá, Inglaterra y Brasil, pero también llegamos a Italia que es un gran productor de vinos, en Perú y Australia también nos ganamos buenos lugares en el mercado”, indicó Barzi. 

Terroir de Río Negro

“El terroir es único. Acá tenemos agua de manera constante, casi 800 metros cúbicos por segundo. Tenemos la más alta tecnología con riego por gravedad y vuelve al río. Nuestra producción es totalmente sustentable. El único problema que a veces tenemos son las heladas, ya sea tardías o tempranas ya que tampoco tenemos granizo”, enfatizó Barzi a la hora de describir el terruño. 

La bodega se encuentra dentro del Alto Valle, donde tienen más de 100 años. 

“Es un microclima sumamente importante para la parte sanitaria. Vientos constantes que te limpian y una amplitud térmica muy buena. Somos la primera bodega de la Patagonia con certificado de sustentabilidad”, remarcó orgulloso. 

El establecimiento Humberto Canale.

Dentro del viñedo manejan un sistema de riego por gravedad, y han agregado e incorporado miniaspersores que automáticamente cuando detectan heladas comienzan a tirar agua para “proteger” a las plantas del congelamiento y le genera una “coraza” a la misma para que no se dañe.

“De esa manera controlamos las heladas, genera una humedad que se activa automáticamente”, subrayó Barzi. 

Presión impositiva y cómo será el crecimiento

A la hora de planificar lo que viene, Barzi aseguró que “el crecimiento tiene que venir por las exportaciones, es la salida. para el país y para volver a crecer. La verdad que la presión impositiva es muy fuerte en Argentina”.

Y continuó: “El único camino va a ser la exportación, y el vino está dentro de los puntos que tenemos para mostrar. Estamos todos con expectativas para lo que es reembolsos y retenciones”. 

Por último, Barzi remarcó que “nuestro competidor es Chile y tanto la logística como los costos operativos de los puertos frente a ellos son una gran desventaja para nosotros”.

“Debemos hacer entre todos una gran tarea de inversión en promoción, y lo que hace Argentina, es mínimo. No tengo dudas que las exportaciones son el camino. Demanda hay, lo que pasa es que tiene que ser creíble, sostenible, sustentable. Se tienen que hacer acuerdos multilaterales desde Cancillería y el Gobierno Nacional”, finalizó Barzi.