Hay dos métodos de control de heladas principales: los pasivos y los activos. Los primeros se asocian a prácticas culturales que se realizan en el cultivo y que tienden a aprovechar al máximo la energía que aporta el sol durante el día, para evitar un descenso brusco de la temperatura durante la noche. Se recomienda tener el suelo compacto, húmedo y sin malezas.

Los metodos activos apuntan a evitar, mediante la quema de diversos combustibles, que los valores caigan por debajo del umbral de daño. De acuerdo a una comunicación de la Sociedad Rural del Valle de Uco, estos métodos sirven para controlar el impacto y mitigar el impacto en la producción.

El clima en Mendoza suele jugar alguna mala pasada por distintos factores, ya sea granizo, lluvias, y sino una amplitud térmica que puede llegar a deteriorar a la planta


Defensa activa


Se recomienda regar los días previos, para acumular más energía del sol durante el día, que se empieza a liberar por la noche. Es que el agua oscurece el suelo y los cuerpos oscuros absorben mejor los rayos solares.

Sin embargo, todo depende del tipo de riego que tenga el productor, ya que, si debe esperar un turno, no siempre el recurso estará disponible cuando lo necesite. Uno de los mejores métodos de control es el que se realiza con aspersión de agua, porque es muy efectivo y no tiene un impacto negativo en el ambiente.

Es conveniente que el suelo este húmedo, en capacidad de campo (nunca encharcado), compacto y oscuro. Todo ello puede lograrse con un riego a manto dos o tres días antes del evento, para dar tiempo a que el suelo reciba radiación y almacene calor. Existe un método de ventilación artificial para combatir las heladas, este no es muy conocido todavía.

Finca Buenaventura

Se utiliza un ventilador, cuyas aspas se encuentran a 10 metros de altura y que “empuja” el aire más caliente, cercano a la altura de inversión, hacia la superficie, produciendo una turbulencia que mezcla las capas de distinta temperatura.

Es una tecnología muy costosa, no accesible para las fincas de pequeños y medianos productores. 

Se puede utilizar cortinas forestales para que funcionen a modo de barrera del aire frío y lo conduzcan a los callejones. Aunque es común ver álamos en las fincas, estos árboles no son óptimos para el control de heladas, porque no tienen hojas en primavera. 

También se puede optar por algarrobos como cortina forestal (que son de baja demanda hídrica).