Martin Hinojosa, presidente del INV es contador público y de una familia de larga tradición vitivinícola y bodeguera, pero en los últimos quince años comenzó a trabajar en el sector público. Conoce los dos lados del mostrador ya que fue Secretario de Industria de la provincia de Mendoza con el foco en el área de exportaciones y financiamiento. Hoy trabaja para poder potenciar esta economía regional y fortalecer el mercado interno.

Por Alejandro Besana | @alitobesana

AV –¿Cómo fue tu llegada al INV y con qué equipo te encontraste para trabajar?

MH – En el INV me encuentro con algo diferente a lo que conocía. El nivel de profesionalismo que tiene el INV no lo he visto en ninguna repartición pública. El amor a la camiseta que tienen los empleados.  A los 20 días de haber entrado ingresamos en la cuarentena.  Entonces me plantee tres objetivos, indispensables para lograr a la situación que estamos hoy, que se levante la cosecha de uvas, sin contagios, y se logró exitosamente; que no se frenaran las exportaciones, ni la venta de vinos, y se logró y por último destinamos todo el vino adulterado, ya sea aguado o en infracción, a destilar, lo transformamos en alcohol, y lo donamos a los gobiernos provinciales, para que sea alcohol sanitizante. Por supuesto que, siempre coordinado con el Ministerio de Salud de cada provincia, alcanzamos alrededor de 200.000 litros de alcohol.

 AV- ¿Cómo está trabajando con el sector privado y esa interacción es diaria y positiva? 

MH – Me he fijado algunos objetivos, como darle un rol protagónico a la institución; el INV debe sentarse en todas las sillas y con todos los sectores, tanto con la Coviar como con Bodegas Argentinas.  Nosotros desde el INV reunimos toda la información de toda la vitivinicultura. Acá hay Declaraciones Juradas y las decisiones políticas no puede estar ajeno en el INV, por eso creemos que el Estado tiene que intervenir inteligentemente. En esa inteligencia están estas medidas que tomamos. 

AV- ¿Que números tienen de las exportaciones, que vienen creciendo y también creció el consumo interno durante la cuarentena y la pandemia? 

MH – Tenemos los datos que a julio se exportó un 43% más, y con mejor tipo de cambio, además, hay 83 bodegas nuevas exportadoras. Hemos vuelto a formar la Mesa de relaciones internacionales. Esta es una Mesa integral que se trabaja con gobiernos provinciales, pero también con Cancillería, el CFI y otros organismos y ministerios nacionales. Tenemos que vender y exportar más. De estas más de 80 bodegas nuevas que exportan, gran parte son empresas nuevas, bodegas, de las denominadas chicas que se han sumado en otra gama de precios y el mundo demanda precios más bajos. 

Martín Hinojosa, titular del INV.

AV – ¿Tienen previsto y están analizando nuevas zonas para declarar como IG (Identificación Geográfica)? 

Las IG se van solicitando de manera habitual, se hace un estudio de suelos, de calidad. Un estudio que certifique que tiene las características para poder avanzar. Es un trabajo muy técnico, para llevar adelante eso, y aprobarlo suele llevar años y hay varias cosechas antes de que sea la cosecha comercial y se apruebe no es una cuestión sencilla. Así y todo, siempre hay pedidos y se evalúan lugares. Argentina tiene una cantidad de suelos y por ende de terroirs que son aptos para la producción vitivinícola.

AV – ¿Que números ha dado principales el relevamiento del sector vitivinícola? 

Es muy interesante lo que hemos logrado y ver dónde y cómo estamos hoy. Por ejemplo, en Argentina tenemos 215.000 hectáreas sembradas con vides. Tenemos registrados alrededor de 17.000 productores; hay registradas más de 1.000 bodegas. Y hoy por hoy producimos 13 millones de hectolitros de vino y 5 millones de litros de mosto.  De estos números el 80% es tinto y el 20% es blanco.  El 70% se vende en Argentina, el 30% se exporta. Esto quiere decir que tenemos un mercado interno muy fuerte. El mercado de exportación son 1.000 millones de dólares, que ingresan a nuestro país.  Y de esa exportación, en botella, o sea, fraccionados son EE.UU, Inglaterra y Brasil; mientras que a granel son España, China y Canadá. 

AV – ¿Cuánto es el stock vínico actual? 

Se da una situación muy particular en esta cuarentena. Estamos exportando más, y a su vez se está tomando más vino en Argentina. La cosecha no fue buena, con lo cual ha disminuido, y tenemos dos meses menos de stock de vino. La gente está en su casa, no está en bares, no se toma un trago, se queda en su casa y se toma una de copa de vino. Es una buena oportunidad para reencontrarse con el vino y es un espacio que se está volviendo a conquistar. No hace falta ser un experto ni un erudito, simplemente hay que llegar a la mesa de los argentinos y lo está haciendo el vino con productos de calidad.

Para Hinojosa es fundamental aumentar el consumo en el mercado interno.

AV – ¿Qué opinión le merece el Banco de Vino que ha creado Mendoza y recientemente sancionado el “mercado institucionalizado”?

Son dos temas interesantes e importantes para toda la industria. El mercado institucionalizado, es que el productor cosecha y la lleva a la bodega. Y ahí vos tenes bodegueros que pagan la calidad. Hay algunos casos que son minoría, pero son muy fuertes. Entonces se entra en la famosa negociación que se busca un piso de referencia que es antes de que el productor venda el vino a la bodega, le digan cuanto va a cobrar. Se crea un precio de referencia, pero tiene un problema que es difícil de solucionarlo.  Te da un piso, y con la posibilidad de mejora, pero se entra en una negociación. Es una medida importante, porque justamente medida busca dar previsibilidad y estamos trabajando sobre la oferta; pero acá, me parece que la cadena, y toda la cadena debe trabajar sobre la demanda, como vender más. y esa mayor venta es la que le va a llegar al productor.  Yo acá quiero festejar grandes cosechas y no grandes heladas y que la cadena funcione de manera armoniosa en la medida de lo posible.  En relación a la otra medida, el Banco de Vinos, también tiene que servir para mejorar el precio. No hay que malgastar y tiene que levantar el precio. Hay que implementarlo ya. Creo que el Banco de Vinos es una buena herramienta sí y solo sí, aumenta el precio del vino. 

AV – ¿Ven o perciben nuevas tendencias en el consumo como el vino en lata o el big bag? 

El vino en lata ya está autorizado y lo comercializan seis bodegas, y otras nueve ya pidieron la autorización y están con los trámites respectivos para comenzar a hacerlo también.  A su vez, también están apareciendo nuevos envases, de litro y medio, por ejemplo, los denominados Magnum. Estamos viendo que se da un consumo entre semana, con la cuarentena la gente no maneja, no viaja. Se ha vuelto a la copa semanal en la casa. Las compras se dan en los negocios de cercanía, que es más barato que el restaurant. Acá hay un gran desafío de la cadena, estos envases son una revolución, y hay que ver como se sostiene. Por otra parte, está la puerta abierta de ver cómo logramos mantener a los jóvenes en el vino.  Con esta cuarentena, hemos descubierto qué al estar cerrados los bares, y los pubs, no te armas un trago en tu casa, te destapas una botella de vino, y así han entrado en el vino. 

AV – Argentina es mundialmente conocida por el Malbec, pero las bodegas también están empezando a sembrar otras variedades, ¿cómo ves ese proceso desde el INV?

MH – El consumidor elige el vino que quiere, hay que desmitificar el consumo de vino. Lo único que hay que saber es destaparlo. Hemos llevado al consumidor a una clase de tomar vino, eso hay que desmitificarlo. Si el consumidor quiere se va creciendo en complejidad y va a querer encontrar otras cosas, como el aroma, el cuerpo, la variedad. Pero el primer paso es que tenemos que empezar por tomar y luego por crecer. Tenemos bien estudiado que cuando se complejiza el consumo, se van generando nuevos hábitos. En nuestro país tenemos una diversidad espectacular, pero hay que darle la posibilidad al consumidor que elija él en qué etapa esta. Voy a ser claro, hay que hacer vino para el que quiere ser experto y el que quiere meterle naranja. En Argentina, mi competidor no es la cerveza, es el negocio del beber. Es la bebida cola, el agua saborizada. Los competidores son todos. El vino tiene que abrirse un poco más. La industria tiene que ir mucho más rápido. Las aguas saborizadas nos han quitado consumo de vino, pero lo vamos a ir recuperando nuevamente.

AV – Por último, cuándo se sienta con los privados indudablemente un tema es la presión impositiva que hay sobre la cadena, ¿cómo articula ese trabajo y qué opinión le merece?

MH – El sector vitivinícola trabaja muy bien con el sector público. La Coviar trabaja muy bien y está compuesta por los dos sectores. Ese tipo de temas, son decisiones que se tienen que estudiar. Tenemos que tener en claro, qué durante la pandemia, la vitivinicultura ha podido seguir trabajando. y el Estado tiene que ser parte de la solución y para eso tiene que escuchar a todos. Es un momento donde hay que tener equilibrio y sentido común. Hay que sentarse en la mesa y plantear esto que está sucediendo, y hay que hacerlo porque el Estado es parte de la solución y tiene que intervenir eficientemente.