Entrevistamos a Matías Morcos, enólogo de 24 años que ha logrado premios y sigue sumando desafíos.

Por Alejandro Besana | @alitobesana

En notas anteriores contamos el proceso productivo y de trabajo de la bodega Familia Morcos, y ahora hablamos mano a mano con el enólogo de la bodega para que nos cuente cómo es el proceso de producción y elaboración del vino.

AV – ¿Cómo es el proceso para diseñar un vino y en qué proyectos estás trabajando actualmente? 

MM – El vino se diseña, y siempre adaptándonos al terroir, a partir de la que naturaleza nos ofrece y cómo podemos interactuar. Nosotros, los enólogos los diseñamos, y lo enfocamos y comenzamos desde el proceso de trabajar la viña trabajamos y luego en la bodega.

El diseño tiene que estar enfocado en el público consumidor, que es quien lo va a tomar.

Estoy trabajando en distintos proyectos. Uno en Gualtallary, un vino que se llama Don Argentino con mi socio y amigo Franco Massi. Ahí estamos trabajando sobre dos vinos un Cabernet Franc y el otro es un blend trivarietal GSM (Garnacha – Syrah – Mouvedre), es una revalorización al trabajo de su abuelo.

Además, estoy trabajando a pleno con las líneas Red Dog; Black Magic y Guanaco West.

AV – ¿Tenes algunas variedades preferidas para trabajar o te sentís más cómodo a la hora de elaborar y diseñar un vino? 

MM – No me caso con ninguna, me gusta ir probando, acá tenemos bien claro que el que manda es el consumidor. 

El Malbec en el mundo nos ha abierto puertas, pero las Criollas y el Cabernet Franc, son importantes.

Me gustan los vinos jóvenes, que se sienta la presencia de la fruta, son los vinos que me gusta tomar. Los vinos sin mucha madera. Frescos, jugosos. 

Matías Morcos en un viñedo donde busca la precisión y la excelencia.

AV – ¿Que atribuciones o características tomas para armar o diseñar un blend? 

MM – Diseñar un blend es llegar al climax de la enología. Es complementar lo mejor de cada uva, con los defectos de otras uvas. 

El enólogo está siempre dispuesto con la mano para diseñar el mejor producto. 

AV – ¿Qué significa para vos laburar de lo que te gusta en la empresa familiar? 

MM – Yo trabajo en la empresa familiar y en proyectos personales en la familia. 

Por ahí, el proyecto familiar, es el más difícil, porque todas las decisiones en su mayoría se toman en conjunto.

Entran muchas variables en juego, entra el negocio de la familia de lo que vivimos. 

La familia es un proyecto mayor que un proyecto privado. El orgullo es mayor. 

AV – Ya conseguiste premios, y ahora ¿qué objetivos te propones? 

MM – Es muy difícil hablar del futuro, mi primer y corto objetivo es revalorizar es la zona este de Mendoza. Argentina es mucho más que el Valle de Uco, sin desmerecerlo y es excelente, pero nuestro país tiene grandes zonas para volver a ser explotadas para la producción de vino. 

El segundo objetivo es trabajar no solo en vinos premium, sino en el día a día. 

Al vino hay que disfrutarlo. Hay que descontracturar un poco el mensaje, para eso la comunicación es importante. Hay que hacer el vino al día a día.