Conocer el terroir y defenderlo para lograr su mejor expresión, esa es la misión de Casarena Bodegas y Viñedos, que hoy exporta el 80% de su producción y apuesta a crecer en la postpandemia.

Por @alitobesana

Mendoza es la tierra prometida y sus vinos no son la excepción a la hora de hablar de calidad.

Lujan de Cuyo, el epicentro donde se ubica Casarena Bodegas y Viñedos, es un símbolo para los turistas que recorren la región y en cuatro fincas llevan adelante la producción vitivinícola.

Una particularidad de Lujan de Cuyo es la diversidad de suelos y fincas.

Lujan de Cuyo se destaca por su diversidad de suelos. En la finca Naoki (foto) es un viñedo sobre yeso, el suelo es blanco

Al pie de la Cordillera de los Andes, se expresan todo el potencial y las cualidades de las uvas y por eso la bodega produce Malbec, Cabernet Franc, Petit Verdot, Cabernet Sauvignon y Chardonnay.

La bodega cuenta con cuatro fincas y en total produce anualmente cerca de un millón y medio de litros por año.

Leandro Azin, enólogo de Casarena Bodegas y Viñedos explicó que “una finca está en la zona de Perdriel y las otras tres en Agrelo. La finca Jamilla – la de Perdriel – está muy cerca del Río Mendoza. En una parte el suelo es areno limoso y por otra parte con canto rodado. Es un suelo con mucho más drenaje y los vinos son bastante más maduros, con taninos redondos, el Malbec da muy bien, es para un paladar más argentino. En Jamilla se está en su proceso de evaluación y gestión para ser orgánica, ya pasamos con grandes laudos la primer auditoría”.

Leandro Azin, enólogo de Casarena Bodegas y Viñedos

Las otras tres fincas, Owen, Lauren y Naoki, están en Agrelo y allí hace más frío.

Allí, Azin remarcó que “Lauren, es una de las fincas más frías de Mendoza, al ser más frío, se tarda más que las uvas alcancen su madurez, es bastante larga la cosecha, y puede haber heladas tempranas o tardías. Son vinos mucho más ácidos. En esta finca hay Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec, Merlot y Chardonnay. En esta finca se destaca el suelo arcilloso, es una finca sustentable con el ambiente”. 

Owen, es donde se destaca el Cabernet Sauvignon, compite directamente en términos de calidad con el Cabernet de EE.UU. a un precio mucho más bajo y accesible para el consumidor, en Owen el suelo es areno limoso.

Por último, Naoki, es un viñedo sobre yeso, es un suelo blanco, se destaca por tener un manejo de biodiversidad. Allí, la bodega produce Malbec y un poco de Cabernet Franc.

En total son 135 hectáreas de producción, y la mayoría de la cosecha es manual. 

Finca Owen. Tiene un Cabernet Sauvignon plantado en 1930 en sistema de pérgola (parral)

Exportaciones

A la hora de hablar sobre el negocio, Azin resaltó que “hoy la exportación de vino está siendo un negocio, un 80% de la producción de Casarena se exporta. Los principales mercados son EE.UU, Japón y China”. Igualmente, la bodega abrió a Canadá, España, Francia e Inglaterra.

América también empieza a ser un destino para la producción de la bodega y se han realizado envíos a Panamá, Brasil, Perú y Colombia, las exportaciones continuarían creciendo.

El premiado Malbec Rosé Estate

“En ese rose, hacemos una cosecha bien temprana, es un rosado de prensa directa. Es un rosado bien alta gama, buscamos hectáreas bien productivas, y las cosechamos temprano”, de esta manera Azin explicó cómo lograr un vino tan premiado. 

Y continuó: “Ahí buscamos fruta, no buscamos color. Se fermenta a 12 grados aproximadamente, como un blanco, sin las pieles, al ya estar prensado. La mayoría de la uva viene de la finca Lauren, ya que cuenta con mejor acidez y frescura.  Es un rosado de alta gama”. 

Lo que se viene en la postpandemia

Ante la demanda de vino que hubo durante el 2020 y los números que anticipan el 2021, Azin resaltó que “cada vez más se están abriendo restaurantes, y esperamos mucho más de afuera. Se mantuvieron las ventas externas. Significa que tendremos un crecimiento en vinotecas y restaurantes, vamos a poder crecer bastante, cuando comience la reapertura de los mismos. Somos una bodega mediana a pequeña, pero nos mantenemos en el mercado”.

Por último, el enólogo añadió que “nosotros apuntamos a la calidad y el precio. Manteniendo dicha relación de manera constante. En cada etiqueta, tener el mejor vino posible al precio que sabemos que el mercado puede demandar”, finalizó.